La edad y el desgaste.
El cartón de la pantalla de la lámpara está muy desgastado y dañado.
Rozaduras y desgaste por el color del mango o base de la lámpara de madera.
Falta el calcetín.
El manual de instrucciones con rasgaduras y escritura en él.
Según el vendedor, se ha utilizado y trabajado, hace 30 años, no se ofrece ninguna garantía funcional.