El coche está en condiciones de conducción, aunque con una capacidad de frenado reducida. Durante la prueba de manejo, se percibe un cierto olor a escape en el habitáculo, así como cierta torsión en las ruedas delanteras cuando se conduce por carreteras en mal estado.
Daños visibles por óxido y reparaciones por óxido.
Pequeñas abolladuras en el portón trasero y en la puerta lateral derecha.
Las sillas bajadas así como su tapicería con manchas.
Ropa relacionada con la edad.
La bomba de gasolina se reemplazó y el cambio de aceite se realizó recientemente.
El automóvil no ha avanzado significativamente en los últimos tres años.
No hay responsabilidad por la función.